Presentismo

La expresión se define como el hecho de estar mayor cantidad de tiempo en el lugar de trabajo más de la jornada laboral, a veces por temor a perder el empleo, porque no se ha ido el jefe, por apariencia, por miedo, entre otras.

Presentismo surge como término opuesto al Absentismo o Ausentismo, pues se caracteriza porque el trabajador está en el lugar de trabajo, pero no por esto aumenta su productividad. Es también llamado el “Síndrome de la silla caliente” y pasa cuando se está presente pero con poca motivación y productividad.  Lo hace para mostrar una fachada y mostrar una imagen positiva al empleador.

La "cultura del Presentismo" en la que vivimos hace que prolifere este lema "hasta que no se va el jefe la gente tampoco se va a casa"; quienes sufren de este síndrome no se pueden concentrar, pasan mucho tiempo pensando en sus problemas y poco a poco reemplazan el trabajo por otras actividades. Hablan con la profesora de sus hijos, abogados, asesores, mamá, esposos entre otras cosas. 

Debemos conocer si este hábito está extendido entre nuestros trabajadores y analizar desde una óptica objetiva cuantos se encuentran realmente en sus puestos de trabajo y están aportando a los lineamientos empresariales o simplemente están calentando silla. El empresario debe ser consciente del problema y buscar el porqué de estas actitudes.

La gestión de la motivación se vuelve como un factor clave, quizás de prioridad porque a mediano plazo, si no se lucha contra estas prácticas, puede que sea la propia empresa la gran perjudicada. Una persona que no está al 100% en sus condiciones se pasa gran parte de sus horas  de trabajo pensando en sus problemas de salud o familiares y desahogándose en sus compañeros, lo que genera una pérdida de productividad en el equipo.

Síntomas de Presentismo

  • Alargar la jornada laboral innecesariamente por el hecho de aparentar. Esto sucede porque muchas jefaturas o gerencias sobrevaloran la presencia del empleado en el trabajo; llegar antes e irse después de la hora se convierten en factores importantes.
  • Tardar más tiempo en resolver los problemas, cuando, a lo mejor, puede hacerlo en poco tiempo, así logra idealizar sus funciones añadiendo un componente de dificultad y esfuerzo que en realidad no existe.
  • Quejarse constantemente del volumen de trabajo que tiene cuando, en realidad, su productividad es muy baja.
  • Acudir al trabajo estando enfermo o en unas condiciones de salud deterioradas. El empleado no conoce o no informa de su problema de salud, lo que genera que el panorama de fondo se agrave.
  • Mal uso de Internet, En las horas laborales se accede a redes sociales, mails, juegos, música o películas. Mal uso del Teléfono, pausas intencionales para hablar con los compañeros en el camino, en la cafetería.
  • Falta de concentración relacionada con problemas personales o la doble presencia laboral.
  • Un primer paso es reconocer que estamos ante un problema nuevo, actual, al cual debemos enfrentarnos. Posteriormente se debe de evaluar la situación actual y su impacto sobre la productividad y accidentabilidad y finalmente, desarrollar de programas dirigidos tanto a la prevención de este riesgo como sus causas.

Claudia A. Hernández M.

Grupo Conse

 

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